Ubicado a siete kilómetros de la ciudad de San Javier, a orillas del Río Uruguay y en cercanías de Brasil, el Cerro Monje, es el principal lugar de peregrinación en Semana Santa en la provincia de Misiones, donde miles de peregrinos de toda la provincia y países limítrofes acuden al ya tradicional Vía Crusis del cerro, para “pagar sus promesas” y beber el agua milagrosa que surge de una fuente natural.
Según la leyenda, hace siglos peregrinaba por el mundo un gran pecador buscando una señal de Dios que le indicara que sus pecados habían sido perdonados. Después de mucho ambular y de haber andado por el río Uruguay arriba, naufragó frente a San Javier su barca. Así llego hasta el cerro, verdadero peñasco sin vegetación, salvo gramíneas escasas, al cual escalo. En su cima se apoyó cansado en el callado que llevaba, y donde éste marco la peña surgió un manantial de agua pura. Viendo en ello la señal divina que esperaba, comenzó una vida austera, de sacrificios y ayuda al prójimo desde allí. Un día desapareció como había llegado; nadie supo de él.
El agua siguió emanando de la fuente, y es dicho, que los que estén exentos de pecados y piden un favor especial encuentra agua milagrosa en la fuente.